- FACEBOOK Y WHATSAAP -

Facebook y WhatsApp fueron grandes inventos para acercarnos, para mantenernos mas en contacto que en el general del tiempo, pero también existe la parte contraproducente de todo esto.
Se terminaron las sorpresas, las visitas imprevistas que alegraban el corazón cuando alguien te tocaba timbre o golpeaba las manos en tu puerta.
Es una especie de "Tamagochi" al cual le damos de comer y nos ocupa bastante tiempo de nuestros días.
Se acabaron los silencios, las sorpresas, el: <Decile que no estoy!>
Antes, nos tomábamos un colectivo hasta los confines de la tierra para ver a alguien sin la verdadera certeza de saber si la ibamos a encontrar. En cambio hoy, usamos el clásico: ¿Estas? Voy.
Y pasamos a tener largas conversaciones con amigos, pareja o familia por estos medios masivos de comunicación, sin casi ya, sentarnos a tomar un café en algún bar de alguna esquina perdida.
Y charlamos, nos contamos como fue nuestro día, como van nuestras vidas, las últimas novedades, mantenemos discusiones por estos medios, sin sentarnos a charlar cara a cara en una plaza o con un mate de por medio.
Nos damos condolencias a través de estas aplicaciones, nos saludamos en los cumpleaños... nos mandamos abrazos y besos virtuales...
¿Dónde quedó el ritual de que te caigan en tu casa con una sorpresa en persona y un regalo envuelto en papel entre las manos?
¿Dónde quedaron todos esos abrazos que necesitamos a diario? ¿Quedan atrapados en las redes?, ¿Viajan acaso de antena en antena?
... Y prácticamente nos es imposible escapar o dejarlos de lado, por temas laborales, tiempo, o porque directamente nos caemos del sistema.
Tenemos cientos de contactos, nos relacionamos, pero todo aquello que hubo alguna vez, parece desvanecerse como el humo del olvido.
Y los celulares, los celulares parecen contener todo, resuelven las agendas, la birome y el anotador, la linterna a pilas, el grabador reportero, el equipo de música, la carta por correo y estampilla, los mapas, la guía telefónica, la computadora, el despertador, el almanaque, la calculadora, la filmadora,... sólo le falta incluir la Vitorinox de Mc Gyver y una aplicación que entregue besos y abrazos a domicilio.
... Y yo quiero volver, quiero retroceder en el tiempo y volver a la capacidad de sorpresa, a la capacidad de sentir, o a la capacidad de esconderme...
#FACEBOOK y WHATSAPP, devuélvanme la vida que tenía.
Quiero vivir mis emociones en carne y hueso, en alma y cuerpo, cara a cara y... en vivo y en directo!.
 

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